entrada_199
Nada más llegar a su casa el chico se encuentra con su preciosa esposa asiática esperándole, con la intención de darle una bienvenida que no se espera y que le va a encantar.

Sin apenas mediar palabra, la chica coge la polla del chico y se la mete en la boca, haciéndole una mamada con paciencia y provocando que el chico se vuelva loco de placer, degustando segundo a segundo como la chica sube y baja con su boca a la espera de, en cualquier momento recibir una buena dosis de leche.