Ivana es una chica rumana embarazada que va a grabar un vídeo porno mientras llama a su compañía telefonica, y es que el chico francés que les graba quiere añadirle mucho morbo a la situación por lo que mientras disfruta de la polla del chico el operador que les atiende intenta hablar con ella, aunque finalmente se deja llevar y termina gimiendo como una vulgar zorrita.