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Esta impresionante madurita ha acudido a la consulta del dentista y se ha olvidado de ponerse un pantalón o una falda más larga, puesto que esta en todo momento enseñando la raja de su coño e intenta disimularlo bajando lo máximo que puede, aunque finalmente se percata el hombre.

El chico ve como sus bragas están completas húmedas por la excitación de la madurita, que cede desde el primer momento a las pretensiones del chico, quien no tarda con dar con su coño y su lengua en un tremendo cunnilingus, dejándola lista para la sesión de sexo salvaje que acaba sin la revisión oportuna de sus dientes, pero si de su coño.