entrada_221
Recientemente llegados los dos de una fiesta de disfraces y un poco alcoholizados por el ponche, la pareja interracial va a disfrutar de una buena follada.

Ella, como blancanieves decide probar la manzana envenenada que es la polla de su marido, convirtiéndola en adicta y dispuesta a dejarse llevar por el placer más salvaje, por otro lado, su marido completamente excitado cabalga el coño de su mujer negra e incluso disfruta con unos deliciosos instantes de sexo anal.