entrada_300
La madurita ha invitado a la hija de una amiga a su casa para tomar café y charlar un poco de sus cosas, aunque finalmente la madurita centra más la atención en el cuerpo de la jovencita, a la que invita a ducharse al enterarse de que ha llegado del gimnasio.

Cuando se acerca al baño, disfruta de la agradable vista del cuerpo desnudo de la hija de su amiga, que no duda en lucirse delante de ella para disfrutar del morbo, que finalmente deriva en un show lésbico disfrutando de sus coños y todas las sensaciones que provocan el contacto con sus lenguas.