entrada_17
Cuando mi vecina decidió invitarme a tomar café debería haberme dicho que también me invitaba a follar, puesto que cuando llegue estaba solo con la ropa interior, en concreto un tanga que no ocultaba nada a la vista, poniéndome cachondo al instante.

Me estuvo preguntando que ropa le quedaría mejor, pues quería invitarme a un café en la terraza de un bar aunque yo ya estaba pensando como sería meter mi polla en aquel coño tan deliciosamente perfecto y maduro, algo que no duro mucho tiempo pues ella misma fue la que no pudiendo aguantar mas las ganas, se tumbo en la cama y se abrió bien de piernas para que pudiera ver lo que me esperaba, aunque me sorprendió que a su edad tuviera un sexo tan salvaje.