Una madurita rumana ha vivido una vida muy intensa y sacrificada, terminando finalmente con un hombre acaudalado que cumple todos sus caprichos, incluso los que no sabe pues la chica se dedica en los momentos que este se encuentra fuera para llamar a sus amigos y que le den una alegría a su coño, siendo predilección de esta siempre tener dos pollas para estar ocupada en todo momento.