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Una madurita italiana se va a encargar de dar el placer a su marido, un madurito con mucho dinero y su guardaespaldas, quien disfruta ademas de una suculenta paga de la posibilidad de probar una vez al mes del coño de la deliciosa milf.

No contenta con ello, la chica tiene para ella solita dos pollas que no duda en utilizar para cumplir sus fantasías sexuales, como por ejemplo follar en las escaleras de su casa, con pasión y fogosidad, dando placer a la polla de su esposo y a la del guardaespaldas.