entrada_257
La espera ha valido la pena, y es que la morena ha conseguido convencer a su marido para cumplir su fantasía sexual, un trío con una jovencita.

Y mientras el marido se prepara para el trío, la madurita se dedica a disfrutar con soltura del cuerpo de la jovencita, sus enormes tetas y sobre todo su coño delicioso en el cual no duda realizar un cunnilingus. Una vez llegado su marido, el sexo comienza, paciente, dulce y que les lleva a la lujuria.