Madura va buscando guerra y desde luego que con su marido siempre la tiene, esta vez el buen hombre esta sentado en el sofá leyendo una revista cuando llega ella con un bote de aceite corporal para que le de un masaje muy sensual pero el masaje queda a un lado cuando ella empieza a pegarle una buena comida de polla y así el se anima y se la folla en varias posturas.