entrada 49 Disfrutando del coño de la madre de mi amigo

Nunca me hubiera imaginado que la madre de mi mejor amigo fuese una chica tan caliente, y muchos menos que tuviera un cuerpo tan excitante debajo de su ropa.

Con un sujetador que intenta disimular las enormes tetas y un coño dulce, peludo muy caliente indicaban que quería mi polla dentro de ella, y aunque fuera una segunda madre para mi, el sexo que había deseado tener con ella durante tantas pajas se había hecho realidad, completando por mi fantasía sexual.