entrada_14

Era la primera vez que, después de conocer y comenzar a salir con mi amante íbamos a follar en un hotel que yo había reservado previamente, a sabiendas de que no podría resistirse.

Nos desnudamos y comencé a hacerle una mamada, llegándome a la campanilla causándome alguna arcada aunque finalmente él tomo las riendas y se dedico a hacerme un cunnilingus tan delicioso que dio paso al sexo mas suave y húmedo que podía tener, incluyendo una sesión del ya olvidado sexo anal que hacía tanto tiempo no había disfrutado.