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Tras comprobar que su marido esta cansado tras una semana intensa de trabajo, esta dispuesta a que olvide todos los problemas y sobre todo, darle una buena dosis de placer.

Acariciando su polla comienza a excitar a su marido, quien no puede evitar disfrutar de la vista de las curvas de su mujer, que se despoja de su ropa para enseñar su coño completamente húmedo y dispuesto para disfrutar de una follada salvaje.