entrada_150
Después de haber llegado del trabajo, que le ha mantenido varios días fuera de su casa el hombre se estira en la cama totalmente derrotado por el cansancio.

Su mujer, una madurita morena de curvas peligrosas le deja claro que lo ha echado en falta muchísimo y que antes de descansar le queda una cosa más: pegar una buena follada para calmar el calor de su coño que le arde y necesita una buena polla que le quite el fuego, algo que finalmente hace su marido completamente excitado.